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Posicionamiento web Bilbao: ¿Cómo funciona el SEO?

El SEO consiste en múltiples estrategias, acciones y mejores prácticas, todas las cuales tienen el objetivo final de mejorar la posición de su sitio web en los motores de búsqueda, por lo que se denomina “optimización de motores de búsqueda”. Cuando quieres por ejemplo realizar un posicionamiento web en Bilbao debes tener en cuenta los servicios que te ofrezca tu agencia SEO. El posicionamiento web debe constar de varios factores importantes para una empresa de Bilbao que quiera mejorar su visibilidad en Google.

Hay dos tipos de SEO: on-page y off-page. El SEO en la página consiste en cualquier cosa que puedas controlar en tu propio sitio web para mejorar tus rankings. Esto se refiere a cosas como la velocidad del sitio, la presencia de palabras clave, el texto del encabezado, etc. Por otro lado, el SEO off-page consiste en cualquier cosa que se haga en otros sitios web que puedan influir en su clasificación. En general, esto solo se refiere a enlaces.

Lleva tiempo, el conocimiento de SEO y la implementación exitosa de los factores deseados de SEO dentro y fuera de la página para optimizar su sitio web para obtener una alta clasificación en los motores de búsqueda. Si el poder colectivo de su sitio o el SEO de una página individual es más poderoso que todos los demás, con respecto a una consulta específica, ocupará el primer lugar.

Debido a que el SEO involucra tantos factores de clasificación, puedes pensar que el sitio número 1 es ganar un triatlón. En un triatlón real, el ganador de la parte de carrera no es necesariamente el ganador de toda la carrera, y por lo tanto es lo mismo con SEO. El sitio con la mayoría de los enlaces, la mayoría de las páginas o la mayoría de los visitantes no es necesariamente el sitio número 1. Su rendimiento general determina quién sale en la parte superior.

¿Por qué es importante SEO?

SEO es la forma en que Google determina qué sitios merecen una clasificación alta para cada consulta ingresada en su motor de búsqueda. Sin el SEO moderno, sería extremadamente sencillo manipular los resultados de búsqueda para que el sitio con la mayoría de los enlaces o la mayoría de las páginas, todas generadas fácilmente por el software, consiga el puesto número 1.

SEO es importante porque mantiene los resultados de búsqueda justos. Reduce la capacidad de manipular estos resultados tanto como sea posible, de modo que los sitios que aparecen para cada búsqueda están allí porque merecen estar allí. El trabajo duro y un sitio web que atrae a los visitantes se correlacionan con los altos rankings en los motores de búsqueda, por lo que si su sitio cumple con estos criterios, tendrá una mejor oportunidad de aparecer en los resultados.

Los usuarios confían en los motores de búsqueda y logran un lugar destacado en los rankings de los motores de búsqueda para indicar a los usuarios que su sitio es una fuente confiable. Cuanto más alto sea el rango en las páginas de resultados, más clics y tráfico generará su sitio. El SEO también mejora la experiencia del usuario, haciendo que sea más probable que los clientes se conviertan en compradores recurrentes.

Y el SEO es rentable. Las industrias competitivas pueden gastar grandes cantidades de dinero en el tráfico de sitios web pagados. Por supuesto, aún puede comprar espacio publicitario, pero si está trabajando con un presupuesto ajustado, el SEO es una excelente manera de atraer tráfico calificado a su sitio sin pagar directamente por ello.

CÓMO SERÍA LA BÚSQUEDA SIN SEO

Sin SEO, es difícil decir cómo encontraríamos sitios web, negocios o la información que buscamos a diario. Los resultados del motor de búsqueda serían demasiado fáciles de manipular y, como usuarios, tendríamos que buscar mucho más tiempo para encontrar sitios valiosos en lugar de los que simplemente manipulan los resultados para llegar a la primera página.

Básicamente, el SEO es importante porque garantiza que las personas típicas no tengan que buscar más de unos pocos segundos para encontrar la información o los productos que desean. Establece una especie de “orden natural” en línea que faltaría sin él.

LOS MERCADÓLOGOS CREEN QUE EL SEO ES CRUCIAL

Además, muchos especialistas en marketing consideran que el SEO es crucial para su trabajo. Este gráfico muestra que el 50% de los profesionales de marketing creen que SEO es la estrategia de marketing digital más efectiva.

Las tácticas de marketing digital más efectivas.

Como puede ver, el SEO es muy importante, y sin él, ¡incluso podría estar gastando demasiado dinero en otras actividades de marketing!

¿Es importante SEO para todo tipo de negocio?

Si estás leyendo este artículo, puedes preguntarte si el SEO es realmente tan importante para ti. Es posible que tenga un negocio en una industria donde hay poca o ninguna competencia, por lo que es posible que ya esté en el puesto número 1. O es posible que tenga dificultades para clasificar, y se pregunta si existen otras opciones además de SEO para obtener la visibilidad que necesita.

No importa cuál sea su situación, si tiene un sitio web para su empresa, el SEO es importante . Ya sea que su negocio sea nuevo o viejo, con dificultades o exitoso, pequeño o grande, el SEO es crucial para su éxito en línea. De hecho, incluso si usted es el único en su industria, el SEO sigue siendo importante.

¿Porqué es eso? Es por una razón muy importante: tu SEO es algo que puedes controlar .

Hay muchas cosas sobre tu negocio que no puedes controlar. No puede controlar cuándo aparece un nuevo competidor, qué tan bien reaccionan sus clientes al lanzamiento de un nuevo producto o sus ganancias trimestrales.

Pero con SEO, puedes controlar tus rankings. Y esto significa que, hasta cierto punto, puede controlar la cantidad de visitantes que llegan a su sitio web, lo que afecta directamente la cantidad de ventas o clientes potenciales que recibe, lo que afecta la cantidad de dinero que puede ganar al estar en línea.

Si invierte en la optimización de motores de búsqueda de su sitio web, está haciendo una inversión directa en su visibilidad y rentabilidad. Entonces, no importa lo que suceda mañana, si su SEO es constante, puede contar con esa visibilidad para ayudar a que su negocio crezca y prospere.

Es por esto que el SEO es tan importante, no importa lo que haga su negocio. Y debido a la forma en que se están desarrollando los motores de búsqueda, es poco probable que el SEO pierda importancia en el corto plazo.

¿Qué es la Due Diligence y en qué casos se aplica?

Por el término inglés Due Diligence, en castellano sería Diligencias Debidas, se entiende un proceso de investigación detallada y profunda sobre un negocio. Este procedimiento se suele realizar cuando una empresa o un inversor tienen planeado comprar una parte o la totalidad de otra empresa.

La Due Diligence no es una simple auditoria, ya que va más allá de revisar los libros de cuentas de la empresa. Implica también intentar descubrir si el negocio que el inversor pretende comprar es viable, si le interesa entrar en ese sector de actividad, si la empresa tienen una buena reputación entre sus clientes (así que ya puedes quitar las reseñas de Google).

¿Por qué se practica una Due Diligence? Para llegar al momento de llevar a cabo esta investigación, los eventuales compradores ya han mantenido contactos con la empresa que pretenden comprar. De hecho, es posible que hayan mostrado un interés por la adquisición, pero antes de abordar la negociación que fije el precio y resto de términos de la operación, el comprador o inversor quiere conocer a fondo lo que está comprando para poder establecer el precio que considere justo pagar.

La Due Diligence pretende desenmascarar todos los aspectos que puedan ser problemáticos para el comprador, desde “pasivos ocultos” –deudas que no aparecen en los libros de cuentas—a cuestiones de tipo laboral. Esto no solo ayudará a los compradores a valorar la compra sino que les servirá para ir preparando una estrategia de negocio para el momento en el que pasen a controlar la empresa. Mediante la Due Diligence el comprador recibe información gracias a la cuál puede empezar a planificar qué partes del negocio va a conservar intactas, cuáles necesitan una reestructuración, si la plantilla es demasiado grande o pequeña para sus necesidades.

La Due Diligence suele dividir su análisis en dos grandes áreas que engloban la totalidad de la empresa. Por un lado, se realiza un análisis económico-financiero. En él se recoge toda la información de este ámbito. Se revisan activos (el patrimonio de la empresa, sus edificios, su ingresos) y sus pasivos (deudas, inversiones), el modelo de negocio, el sector económico en el que opera, cualquier tipo de información sobre la empresa en su faceta económica estará en este apartado.

Por otro lado, se analiza el área jurídica de la empresa. En este caso el principal, pero no el único, objetivo es conocer en qué términos están redactados los contratos que la empresa tiene, bien con proveedores, bien con clientes o bien con sus trabajadores. De este análisis pueden desprenderse diversas conclusiones, como que un contrato con un proveedor es muy desventajoso o que una reducción de plantilla puede plantear dificultades por las indemnizaciones que contemplan los contratos o los convenios con los trabajadores.

Toda la información que se recaba en una Due Diligence tiene un objetivo final dar a conocer los posibles riesgos que el comprador va a asumir si finalmente decide adquirir la empresa. De este análisis saldrá la decisión final de si el comprador realiza la compra y a qué precio.

Invertir en madera, un negocio ¿rentable?

Un negocio por definición puede ser rentable o no, y mirar si ha sido rentable en el pasado es muy peligroso porque lo que ha funcionado ayer, no tiene por qué funcionar hoy. Esta máxima también es aplicable a la inversión en madera, que ha sido un negocio rentable durante algunos años, llegando a retornos que han superado el 10%. Para invertir en madera se puede hacer de dos formas. O bien directamente: adquisición de terrenos, plantación de árboles y venta posterior de la madera; o bien indirectamente: a través de empresas que ofrecen la posibilidad de comprar árboles cuya madera será vendida después.

La segunda opción es más cómoda ya que el inversor no tiene que preocuparse de nada. Generalmente se invierte en maderas nobles, que tienen más valor y de cuya venta se obtiene una mayor rentabilidad. La inversión mínima para obtener rendimientos interesantes suele situarse alrededor de los 3 mil euros, aunque algunas empresas admiten montantes menores.

El principal hándicap de la inversión en madera es el horizonte temporal, que es a largo plazo. Algo lógico teniendo en cuenta que el árbol ha de crecer y desarrollarse antes de ser talado y vendido. Dependerá del tipo de árbol en el que invirtamos, pero hay que calcular mínimo un ciclo de 10-12 años que se puede alargar incluso a los 20. La revalorización de la madera parece segura a día de hoy, pero ¿quién nos asegura que en quince años no se invente un material de la misma calidad, más barato y con funciones parecidas? Parece improbable, pero tenga en cuenta que en la inversión siempre hay un grado de riesgo, por pequeño que parezca.

Normalmente, las empresas intermediarias son las que presentan paquetes de compra con un número determinado de árboles y una rentabilidad futura que dependerá del desarrollo del precio de la madera en el mercado. Lo habitual es que la comisión de estas empresas sea del 10-12%, un dinero que cobran en concepto de cuidado de los árboles y posterior venta de la madera.

Probablemente un inversor potencial en madera se planteará qué pasa con la climatología si es adversa y destruye algunos árboles cuando éstos son pequeños, o qué sucedería en el caso de que un incendio o una plaga destruyeran la madera. Por norma general, las empresas, cuando llega un inversor, incluyen un seguro que proteja la plantación en caso de incendio, plagas de insectos o desastres naturales De lo contrario, cualquier circunstancia fatídica haría añicos las rentabilidades de los inversores.

En la teoría hay tres factores que van a garantizar una rentabilidad: que el propio suelo se revaloriza con el paso del tiempo, que el árbol crece y por lo tanto incrementa su valor en relación al que tiene cuando es plantado, y que la madera con el paso de los años también incrementa su valor.

Aunque todo parece indicar que esto será así, hay que ser conscientes de que esta inversión entraña en sí misma un riesgo, aunque sea menor que el de otras inversiones, porque ¿quién nos asegura que el suelo se revalorice o que el precio de la madera siga in crecendo? Asimismo, el horizonte temporal es muy amplio en esta inversión, por lo tanto lo mejor es barajar los pros y los contras y tomar una decisión meditada.

Invertir en arte, una opción al alcance de qué bolsillos

Invertir en arte es una opción para la que hace falta dinero y, si realmente se quiere obtener una rentabilidad en el futuro, hay que tener conocimientos. Tal vez no tanto conocimientos técnico-artísticos como conocimientos de hacia dónde van las tendencias del mercado. Al menos eso parece, observando tal y como está planteado el mundo del arte que parece más mercantil y menos artístico.

Existe la opción de invertir en artistas ya consagrados cuyas obras están en venta a precios muy cotizados y con elevados cachés. Al final, el arte tiene un punto muy “sui géneris”, como cuando Picasso pagaba con cheques sin fondos y a los acreedores no les importaba porque la firma del artista valía más que la cantidad de dinero que les adeudaba.

Más allá de los artistas ya consagrados, se entraría en la eterna discusión de qué es arte y qué es mercancía. Existen criterios objetivos que determinan el conocimiento técnico de un artista, pero no son, ni mucho menos, los criterios por los que se rige el mercado. Las consultoras especializadas en venta de arte reconocen que la crisis ha hecho mella en el comprador europeo y que, actualmente, países como China están colocándose en el número uno de inversores en arte. Entre 2011 y 2012, según una de las consultoras más importantes especializada en este mercado, se habrían invertido en el mundo cerca de 900 millones de euros en arte, un 6% menos que en el informe anterior.

Es complicado invertir en arte con criterios de rentabilidad, pues existe un componente emocional que también forma parte del proceso de compra. Además, hay un segundo episodio de valoración que se escapa al común de los mortales. Seguro que, en más de una ocasión, habrán pensado “eso lo pinto yo” y la realidad demostró ser tozuda cuando se consiguió colgar en la Feria de Arte Contemporáneo ARCO un cuadro pintado por niños pequeños. Las teorías de los ideólogos o “inventólogos” del arte no tenían fin.

Por ello, en cuestión de arte, la mercancía ha ocupado el lugar de la inspiración en multitud de ocasiones y no queda muy claro quién determina qué es arte y entra en el círculo y qué no lo es y queda fuera. Es tan sencillo como que el segundo mejor pintor hiperrealista, según los estudiosos, es Miguel Ángel Mayo Golucho, artista muchísimo menos conocido, por no decir que no lo es en absoluto. El primero, por supuesto, sería Antonio López.

El coleccionista medio de arte está ahora mismo a la expectativa, con la crisis acechándole y la mano metida en el bolsillo para ver cuándo coge el dinero y se lanza a comprar. Por otra parte, la misma crisis es la que está provocando que coleccionistas que tienen auténticas joyas guardadas las lleven a vender para obtener dinero líquido.

Es cierto que en el arte siempre hay oportunidades, pero el criterio de compra ha de ser el de disfrutar uno mismo de lo que adquiera. El arte tiene un componente de disfrute para los sentidos que no debería perder nunca, puesto que si lo pierde rayamos lo ridículo. El arte no puede perder su variante emocional y sentimental, no puede entenderse únicamente desde el punto de vista mercantilista porque dejará de ser arte para convertirse en mercancía. Ahí habremos perdido la esencia de la belleza para dar paso a la avaricia y el arte habrá iniciado su agonía.

Invertir en formación educativa, ¿son las escuelas de negocios una inversión con futuro?

La falta de puestos de trabajo y la escasez de oportunidades ha provocado que nos pensemos bien dónde invertir el dinero. Con una crisis económica que ha fastidiado el mercado español, ahora es el momento perfecto para apostar por la formación y el desarrollo profesional.

Las empresas demandan conocimiento y formación altamente cualificada. Por ello, las escuelas de negocios se convierten en la mejor opción para conseguirlo. Y es que la formación es la clave esencial para poder optar a un trabajo. Invertir en aprendizaje para poder engordar el currículum es como invertir en un plan de pensiones, pero con la diferencia de que la formación supone un tobogán hacia un futuro profesional prometedor.

En la actualidad, debido a la situación económica, el comportamiento del consumidor ha cambiado. Ahora, se estudia un postgrado con el objetivo de acceder al mercado laboral en busca de un puesto de empleo. Gracias a esta tendencia, el sector vive buenos momentos. Según datos del Ministerio de Educación, durante el año 2012, se incrementó en un 7,8% el número de usuarios que demandaron este tipo de formación educativa. El tipo de enseñanza más demandada es el MBA debido a su completa formación, integral y especializada, con clara vocación internacional. Los MBA (siglas de Master of Business Administration) están enfocados a puestos de alta responsabilidad dentro del mundo de los negocios.

La formación que se imparte en las escuelas de negocios está enfocada directamente hacia los mercados emergentes debido a la perspectiva global de muchas empresas.

La misión principal de las escuelas de negocios, además de formar profesionalmente, es la de transmitir espíritu emprendedor y liderazgo. A través de la especialización, estos centros educativos fomentan el emprendimiento como un valor de futuro. La capacidad para emprender en el mundo laboral constituye uno de los cimientos fundamentales para el desarrollo y el crecimiento profesional.

Las escuelas de negocios están en constante innovación. La nueva sociedad digital, surgida del cambio tecnológico, ha provocado que estos centros educativos adapten sus programas de formación a los nuevos escenarios. Según el ranking elaborado por el diario norteamericano Financial Times, que valora el nivel de calidad de los MBA, hay tres escuelas de negocios españolas que se encuentran entre las cien mejores del mundo. Así, los programas de formación de IE Business School, Iese y Esade se posicionan entre los quince mejores a nivel mundial.

Los mejores países para invertir en Latinoamérica

Desde hace algún tiempo, algunos países latinoamericanos vienen presentando importantes índices de crecimiento que los han hecho ser considerados como países emergentes. Diversos estudios y expertos coinciden en que, actualmente, son cuatro los países latinoamericanos que, por su desempeño económico, son atractivos para la inversión. Básicamente, estas naciones son las que pertenecen a la Alianza del Pacífico: Chile, Perú, Colombia y México.

Por una parte, la directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde, ha argumentado que, en 2014, estos cuatro países conformarán el grupo de países latinoamericanos con mejor desempeño económico. Entre tanto, Lagarde manifiesta preocupación por Venezuela y considera que Brasil está presentando un crecimiento inferior a su potencial.

Adicionalmente, el análisis “Doing Business 2013” del Banco Mundial que estudia el clima empresarial de 188 países ubicó a Chile, Perú y Colombia como los mejores países de Latinoamérica para realizar negocios. Chile se situó en el puesto 34 a nivel mundial; Perú, en el 42 y Colombia, en el 43. En cambio, de acuerdo con el ranking, los países peor posicionados fueron en su orden Venezuela (en la posición 181), Bolivia (162), Ecuador (135), Honduras (127) y Argentina (126).

De la misma manera, otros resultados que respaldan las anteriores conclusiones son los del Índice de Inversiones Globales de la revista ‘Bloomberg Markets’. Este estudio señala que Perú es la mejor economía para invertir en Latinoamérica, con una puntuación de 58,1 puntos, y ocupa la cuarta posición en el ranking general de mercados emergentes, después de China, Corea del Sur y Tailandia. Mientras tanto, a nivel de Latinoamérica, Chile ocupó el segundo lugar, a tres puntos de diferencia de Perú, y Colombia, el tercero, además de obtener el lugar undécimo entre los mejores países emergentes y mercados de frontera del mundo para invertir. En general, Chile obtuvo una calificación de 48,4 puntos, superando a Brasil y México.

Como aseguró Lagarde, los países que ofrecen un mayor optimismo de cara al próximo año son los que “tengan sólidas políticas macroeconómicas, que tengan la situación fiscal bajo control y que implementen reformas que liberen el potencial de esas economías” y todo indica que estos cuatro países tienen estos aspectos bajo control. No por nada se están convirtiendo en las principales despensas de la inversión española y europea desde la crisis.

Pérdidas por catástrofes, ¿invertir en la prevención?

Los costes de los fenómenos meteorológicos extremos pueden ser enormes para los estados, hasta el punto de provocar el desequilibrio en el presupuesto tanto del país que lo sufre como otros afectados. En treinta años, sólo las catástrofes que se han producido en Europa, han causado pérdidas por más de cuatrocientos mil millones de euros, teniendo en cuenta el precio del dinero de 2011.

Las pérdidas no sólo vienen de los conocidos desastres naturales, estos desencadenan otro tipo de catástrofes, las llamadas ‘natec’. Son daños tecnológicos que se han sufrido más a menudo por la evolución de la industria, que se ha vuelto más compleja. Un ejemplo de esto fue la central nuclear de Fukushima después del tsunami que arrasó la costa de Japón en 2011.

Según las cifras que maneja el departamento de Reducción de Riesgo de Desastres de las Naciones Unidas, las pérdidas ocasionadas por las catástrofes climáticas han aumentado desde los años noventa. Sólo en 2012, supuso unos 120.000 millones de euros en todo el mundo. Un número desorbitado, pero bastante menor que el del año anterior (300.000 millones de euros), porque se produjeron menos inclemencias en zonas emergentes y de menor desarrollo.

El impacto de las catástrofes en las cuentas de las compañías eléctricas es significativo, teniendo en cuenta la poca frecuencia con la que ocurren. Frente a las averías y otras operaciones (que son más del 75% de los siniestros que se producen) de las que se derivan pérdidas (más de mil millones de euros en los últimos ocho años) los accidentes relacionados con la meteorología (12% de los casos) implican un agujero económico mucho mayor en proporción.

Los empresarios cuyos negocios están expuestos a este tipo de fenómenos y los especialistas en el estudio del clima, coinciden en que la clave está en la gestión que se realice de los riesgos. Para ello creen que es esencial invertir en que la tecnología se cada vez más eficiente e integrar medidas de mantenimiento.

La prevención es ahorro y se puede comprobar fácilmente mirando los costes cuando se aplican estas políticas y cuando no se han tomado medidas y hay que reparar las pérdidas. Limpiar una hectárea de maleza para prevenir de incendios cuesta mucho menos que repoblarla después de que las llamas han arrasado con lo que han pillado a su paso.

Los geólogos recomiendan elaborar mapas de riesgos naturales para que tanto administraciones como propietarios sepan que deben tomar medidas si construyen en estas zonas y el dinero que les supondrá incorporar elementos para reducir los riesgos en su patrimonio inmobiliario. En definitiva, una ordenación urbana planificada.

Consejos para invertir como un experto

Si es usted uno de esos afortunados que tiene unos ahorros, da igual más grandes o más pequeños el caso es tenerlos, y quiere hacer buen provecho de ellos, siga leyendo porque lo que le contamos a continuación le interesa.

A la hora de invertir no debe pasar por alto una serie de cuestiones, que a continuación le explicamos.

Lo primero de todo cuando decida dar el paso de invertir, es tener claro el objetivo de nuestra inversión, ¿por qué y para que queremos invertir? y una vez hayamos respondido a esta pregunta debemos pensar ¿durante cuánto tiempo voy a invertir? y ¿en cuánto tiempo quiero lograr mi objetivo?

Con todas estas cuestiones sobre la mesa, debemos pensar cuanto y donde invertir, cuanto más diversifiquemos nuestra cartera de inversión, menos riesgos correremos y posiblemente más rentabilidad logremos.

Lo más sensato es invertir en diferentes instrumentos financieros, ya que esto nos permitirá moverlos y adaptarlos, según nuestras necesidades y su rentabilidad. Para ello no podemos dejar pasar por alto la figura del asesor financiero, que será el profesional que nos guie a lo largo de este proceso.

Igual que hay muchos tipos de personas, hay muchos tipos de ahorros e igualmente muchas inversiones en las que elegir, debemos seleccionar siempre aquellas en las que nos sintamos más cómodos, y en las que aceptemos un riesgo asumible.

Es muy importante tener en cuenta, que invertir no es nunca una manera acertada de saldar deudas, por lo tanto si las tenemos lo ideal es dejar todas pagadas antes de invertir, ya que corremos el riesgo de poder llegar a una situación en el que las deudas sean todavía mayores que aquellas con las que comenzamos antes del proceso de inversión.

Si dispone usted de tiempo lo mejor es hacer una inversión a largo plazo, de esta manera alcanzara su objetivo, será cuestión de paciencia y tiempo que su dinero le rente. Además una de las principales ventajas de las inversiones a largo plazo, es que son más habituales las subidas que las bajadas de capital. Sin embargo, y por los posibles imprevistos personales, como decíamos anteriormente, lo más inteligente es diversificar las inversiones en diferentes plazos con el fin de poder contar con ese capital si nos hiciera falta.

Lo más importante a la hora de invertir, es entender en qué estamos invirtiendo, así como los riesgos que conlleva la inversión que asumimos, es fundamental también, que tengamos en mente que sin riesgo no hay rentabilidad, y nunca debemos pasar por alto ponernos en manos de profesionales para realizar este tipo de operaciones.

¿Cómo invertir en fondos de inversión?

Muchas veces surge la duda de dónde invertir ese dinero ahorrado que tenemos para que nos rente sin que suponga un riesgo. Los fondos de inversión son actualmente una de las mejores opciones.

El inversor siempre debe hacerse una serie de preguntas antes de entrar de cabeza en el proceso de inversión. Por un lado debe decidir cuánto quiere invertir, valorando además los objetivos con que hace esa inversión. Además hay que tener en cuenta a nivel de operaciones fiscales, que nos va a suponer realizar esta acción. También debemos valorar qué persona o personas serán las encargadas de “controlar” y “velar” por nuestra inversión, y estar seguros de la entidad en la que estamos confiando nuestro dinero.

Existen una serie de términos básicos que debemos conocer para movernos en el mundo de los fondos de inversión.

El sistema de un fondo de inversión son las “participaciones”, es la unidad mínima del mismo, esto significa que al invertir en un fondo de inversión lo que realmente estamos haciendo es comprar participaciones de ese fondo.

El precio de una participación viene determinado por el cálculo total del patrimonio divido entre todas las participaciones existentes en ese momento, esto recibe el nombre de “valor liquidativo”.

Si llega el momento en que nosotros queramos vender nuestras participaciones, a esta operación se le llama “reembolso”.

Es importante tener presente que la rentabilidad puede ser positiva o negativa, y esto depende el número de personas que hayan accedido la compra de esas participaciones, y por lo tanto a las que estén en circulación en el mercado en ese momento, esa cifra que de la rentabilidad de las participaciones será la de los nuevos adquisidores y los que hagan operaciones reembolso.
Lo más inteligente a la hora de invertir es diversificar las inversiones, esto hace que el riesgo sea menor, que no significa que sea del todo seguro, ya que toda inversión siempre significa un riesgo, y más si buscamos una alta rentabilidad.

A nivel fiscal hay que tener presente que los fondos de inversión son las opciones más ventajosas. Porque por un lado no hay que pagar impuestos hasta que el inversor vende sus participaciones, reembolso, estos no son efectivos, ya tengan beneficios o pérdidas, hasta que no se produce esa acción de venta. Y por otro, los fondos de inversión permiten acciones de traspaso, y podemos cambiar lo que tenemos en un fondo y meterlo a otro según nuestros objetivos de rentabilidad y la propia situación económica del mercado.

A pesar que la información referente a los fondos de inversión es completamente pública, nunca debemos olvidar que todo este tipo de operaciones económicas, debemos dejarlas en manos de profesionales, de gestores que serán quienes nos ofrezcan las mejores posibilidades de donde realizar nuestras inversiones.